martes, 17 de abril de 2012

Nuevo inicio. Nueva página...otros sentimientos

Después de tiempo me he puesto a revisar mi blog... Hace mucho que no paso por acá, leí cada uno de mis escritos y sólo una palabra se me vino a la mente...Patética.
Me siento patética por todo lo que escribí pensando en ti. Me siento patética porque tu imagen de caballero se desintegró como por arte de magia.

¿Qué paso? ¿Cómo sucedió? realmente no hay una gran ciencia detrás de esas preguntas, simplemente descubrí tu otra cara, esa que mantenías oculta...Esa que te convertía en otra joyita. Al principio no quise creer en los rumores, pero después me di cuenta del por qué de todo. Sólo bastó que te observara un poco para poder notar esa parte de tu personalidad.

Me parece estúpido pensar que te tenia tan sobre valorado que hasta hice una lista de las cosas que me gustaban de ti. Tu cabello, tus ojos, tu boca, tu espalda. No puedo creer que haya estado tan idiotizada para escribir todas esas cosas. Pero sí, lo estaba y no es que me arrepienta, porque no lo hago ni lo haré. Fue bonito mientras duro. Era bonito imaginar que algún día vencería mi timidez y te hablaría, saldría contigo, te besaría. Pero ahora que se que en realidad eres un lobo con piel de cordero y así dejaste de interesarme. Porque ya lo he dicho, si se trata de joyitas sé como actuar.

No puedo negar que aun tengo ciertos rezagos de lo que me hacías sentir. Aún me pongo nerviosa con tu cercanía y me estremezco levemente cuando te escucho hablar, pero de ahí no pasa. Ahora me doy cuenta que estoy condenada a terminar interesándome en los pendejos. Porque sí, aun cuando tú y los demás lo nieguen, eso es lo que eres. Eso es lo que son todos los chicos que me gustan. Tal vez debería simplemente rendirme y tratar de estar con alguno así.

No voy a negar que lo tuyo me dio fuerte, nunca antes había estado así. Es decir, practicamente buscaba chocar contigo y demás. Como mi gran ego que sale a flote sin que me de cuenta, no era nada si tu estabas cerca. Y ahora recién esta apareciendo en tu presencia. Aún un poco limitado, pero aparece.

Ahora último vuelvo a ser yo. Es decir, no es como si hubiera dejado de serlo. Pero ahora puedo volver a ser como antes. Salir y querer agarrar con algún chico por el simple hecho de hacerlo. Aún cuando tengo la urgente necesidad de besar a alguien no es porque quiera reemplazarte. No podría reemplazarte porque nunca te tuve. Pero tengo esa urgencia porque yo sé que en mi interior quiero ser como antes. No preocuparme por lo que algún weon me haga sentir y ser libre de hacer lo que me plazca. Besar a un chico, bailar pegada a él hasta provocarlo sin dejar que vaya más allá. Simplemente desatarme y tal vez comportarme media puta por más que no lo sea. La verdad es que cuando me pasa eso, más que nada los besos porque lo otro solo lo he hecho una vez de lo que llevo de vida y no puedo negar que me agradó pero después de eso sentía que había faltado algo... y sabes que faltaba ¿no? pues es simple solo me faltaba un agarre, pero no me di cuenta de eso hasta que mi Chayo me lo dijo y pensé ¿qué fue lo que me impidió agarrarmelo? la verdad esperaba pensar que aun sentía algo leve por ti y por eso no lo había hecho, pero descubrí que simplemente no se me presentó el momento o, mejor dicho, no preparé el momento. Por que podía y quería. Pero lo dejé pasar...la razón no la sé, simplemente no lo hice.

Ahora me arrepiento de eso, no espero que lo entiendas. Simplemente necesito saber que lo que me hacías sentir ya no tiene importancia para mi. Y eso lo lograré cuando me agarre a alguien como Dios manda. Sí, lo sé. Suena estúpido e idiota, pero es lo que necesito para estar segura que no voy a recaer. Porque yo me conozco, sé que si puedo besar a cualquiera sin pensar ni un segundo en ti es que estoy “curada”. Tal vez esa no sea la palabra adecuada, pero yo me entiendo y las pocas personas que lean esto también lo entenderán. Yo sé que tú nunca leerás esto y si lo haces pues te jodes porque no sabes que hablo de ti. Y puedo decirte, sin temor a que me intentes refutar, que eres un competo ESTÚPIDO por no fijarte en mi. Así de simple. Siempre he conseguido que los chicos por los que me siento atraída me besen. Es algo simple y sencillo, pero contigo fue diferente, no pude lograrlo y tal vez mi orgullo este un poco dañado por eso pero lo peor no era que no lograra besarte, sino que no podía besar a nadie, ¿entiendes lo cojuda que me tenias? El que me gustara alguien nunca fue un impedimento para que besara a otros chicos, pero por ti no podía sin importar que supiera que no había posibilidades entre ambos, no podía.

Por eso ahora estoy media obsesionada con besar a alguien. Y recién me he dado cuenta al releer mis post en el blog. Cuando consiga besar a alguien volveré y escribiré el último capitulo de este cuento. Sólo espera y veras.

jueves, 5 de enero de 2012

Una Palabra

 Hace tiempo que no hablamos, hace tiempo que no nos vemos y he llegado a pensar que todo va mejorando para mi.
Ya no me preocupa si vas o no vas, si estas o no estas. Ya no me preocupan tus problemas ni tus dilemas.

Creo estar mejor, creo no tener esas ganas de saber con quien estas o lo que haces. No importa cuantas veces digan tu nombre, a mi no me afecta, ya no siento esos nervios que me invadian ni esa estraña sensación en el estomago.

No, ya no siento nada...

Sin embargo, basto una palabra tuya para que mi corazón se acelere, meregresaran los nervios y un gran números de mariposas hagan una fiesta en mi estomago.
Basto una palabra para que mis preocupaciones volvieran, solo una palabra para volver a preguntarme ¿dónde estas? ¿con quien estas?

Y siento que tendre que empezar otra vez con la ruleta rusa, esperando que esta vez la bala no me toque a mi

Porque si te soy sincera estoy harta de ser siempre yo la que anela o espera algo. ¿Y sabes que es lo peor? que se que nada pasara. Yo se que esto no tiene futuro y es por eso que quiero gritar de frustación.

Sabes, me gustaria golpearte hasta que me sangren las manos y gritarte hasta romperte los timpanos. Y es que todo es tu culpa. Si, tu culpa. Tu tienes la culpa de todo esto. Eres como un karma en mi vida, una piedrita en el camino. Y lo peor es que el karma no se puede eliminar y prefiero rodear la piedrita antes que quitarla.
Me gustaria saber que mal hice en mi otra vida para tener que padecer esto.

No se como terminar esto, es más nisiquiera pensaba escribirlo pero bueno supongo que puedo dejarlo en un tratare de dejar de sentir esto. Pero no importa. La razón por la que lo escribo es que ya todo es más simple. Ya acabo.

Ahora hay alguien más dando vueltas por mi cabeza y aunque se que solo es un gusto, estoy feliz de poder decir que tu pagina ya acabo, se termino. Ahora solo tengo que escribir una nueva historia

jueves, 28 de abril de 2011

Y Seguimos Contando

Soy  patética, realmente patética. Había acordado en no agrandar más esa lista, es decir 10 puntos ya eran suficientes. Pero, me he dado cuanta de que me olvide de un punto importante.

<<11. Tu espalda>>
Realmente, no debería poner esto. Aumentar las razones por las que te odio… bueno no te odio exactamente pero tú entiendes lo que quiero decir.
Odio tu espalda, de verdad la odio. Seguramente pensaras algo como: ¿Y si me odia tanto por qué carajo le gusto? Pues bien del odio al amor hay un paso y uno no puede odiar lo que no se ha amado.
Bueno, retornando a lo que iba. Odio tu espalda porque con solo verla me pongo nerviosa e intento huir de tu presencia. Bueno en realidad no lo intento mas bien lo hago. Doy media vuelta y fugo para otro lado.
Tal ves has visto mi espalda en más de una ocasión, seguramente después de mis intentos porque no me veas.
Sabes, odio tu espalda porque me recuerda todas las cosas que odio de ti. Odio tu espalda porque no me deja ver tus ojos. La detesto porque no me permite disfrutar de tu sonrisa. La odio porque me provoca acariciar el cabello de tu nuca. Odio y aborrezco tu espalda porque me hace notar tu falta de cuerpo. Detesto escucharte hablar desde atrás, porque ver tu espalda cuando hablas significa que no te diriges a mí. Odio tu espalda porque me esta haciendo escribir estas líneas y al hacerlo me acuerdo de tu caligrafía. Odio tu espalda porque no me deja prepararme para tu actuar, no me deja prever la manera en que te comportaras. Odio tu espalda porque me aleja de tus labios. Odio tu espalda porque me recuerda tu silencio. Y la odio porque para mi es atractiva y llamativa.

Vez ahora porque odio tu espalda, la odio porque me recuerda todo y porque de cierto modo me aleja más de ti.

miércoles, 27 de abril de 2011

Lo que Odio de Ti


Es muy fácil aceptar o admitir las cosas que nos gustan, pero lo es aun más las que no.
Por eso pienso decirte que es lo que odio de ti.

«1. Tus ojos»
No creo que tengas alguna idea de lo mucho (y no estoy exagerando), pero de lo mucho, que odio tus ojos. Sí, los odio aunque parezca poco posible y hasta estúpido. ¿Quieres saber el porqué? No lo creo, pero aún así te lo diré: me fastidian siempre que los miro… bueno, cada que por un momento de valentía me atrevo a mirarlos.
Un centenar de mariposas revolotean en mi estómago y siento que moriré. Son tan brillantes, profundos e hipnotizantes, ¡los detesto con toda mi alma! Me hacen quererte, adorarte tanto… sobre todo cuando me miras con ese brillo juguetón que a veces tienes. Tu par de ojos son mi perdición personal. Y aun así espero que me mires, aunque los odie… pretendo quemarme viva, arder en ese fuego que siento… cada que me miras.

«2. Tu sonrisa»
Si no dejo de respirar por tu mirada, me vuelvo idiota por tu sonrisa. Entérate, aún si no lo deseas, la odio con todo mi ser.
¿Quieres saber el por qué? La odio porque me hace sonreírte como una idiota, porque haces que me sonroje, porque me pone nerviosa y más torpe de lo normal. Pero sobre todo la odio porque no es solo para mí.

«3. Tu cabello»
No creo que te interese saber el por qué de mi odio hacia tu cabello, pero, odio tu cabello. La razón de eso es muy sencilla. Primero que nada ¿qué pasa con tu peinado? ¿Qué rayos piensas? ¿Tienes algún complejo? La forma que adopta tu cabello, esos picos perfectamente quietos… me hacen suspirar. ¡Y lo odio! Porque es estúpido suspirar por el cabello de alguien. Es estúpido desear pasar mi mano por tu cabello, seguramente es suave y sedoso, seguramente tiene un olor único y especial. Y tiene ese color tan oscuro, tan intenso que simplemente me provoca odiarlo

«4. Tu cuerpo»
No cuenta para nada, porque no vas a saberlo, pero odio… de verdad odio tu cuerpo. Es decir, ni siquiera se porque lo odio ya que pareciera que no tienes. Eres totalmente flaco, es decir un poco de ejercicio no te sentaría mal, tal vez sacar un poco de brazos no te sentaría mal y quizá un poco de abdominales para desarrollar cuadraditos no estaría demás.
Pero aun así, todo flaco y sin cuerpo, llamas mi atención y lo odio porque por más que no tengas brazos quiero que me envuelvas en los tuyos y aunque no tengas un torso bien formado quiero refugiarme en el. Por eso odio tu cuerpo y no hay nada más que decir.

«5. Tu voz»
No es que quiera que lo sepas, pero soy patética. Odio tu voz también, te lo puedo jurar por todos los santos y dioses que quieras.
La escucho y me da una molestia terrible, estoy segura de que… es molestia. Es decir, tu timbre de voz es totalmente diferente al de los demás, el tuyo es… no se ni como explicarlo. Tal vez pueda decir que es indescriptible, claro  esa es la única forma de definirla. Por eso mismo, la odio. Seguro que te ríes si lees esto, aunque estoy segura que si lo leyeras no sabrías que hablo de ti.
Odio la manera en que dices las cosas, particularmente el cómo dices mi nombre. Es como si hubiera un espacio difícil de ignorar entre cada sílaba. Lo dices de una forma que… me derrite, entiendes me DE-RRI-TE, nunca creí que eso fuera posible, pero lo es.
Odio desear que hables conmigo, que te dirijas solo a mí y pronuncies mi nombre como solo tu sabes hacerlo.
Odio no dejar de pensar en como suena, pero sobre todo odio querer escucharla cada vez.

«6. Tu caligrafía».
Realmente odio tu caligrafía, es decir la mía apesta. No escribo bien, mi letra es chueca y pequeña, parecen mosquitas muertas sobre el papel. Pero tú, cuando veo tu letra tan bonita, ordenada y redondita… me da ganas de pedirte que escribas mi nombre, me dan ganas de que escribas algo por y para mí. Tu caligrafía me hace desear escribir mil y un historias, mil y un finales. Y por eso la odio.
La odio porque me gusta tanto que estoy segura, es más, estoy completamente convencida de que hasta un rechazo escrito me gustaría, solo si tú lo escribieras.

«7. Tu manera de ser»
Aún no entiendo si es por esto que te amo o te odio tanto, puede que sean ambas y no me dé cuenta aún, puede que te ame de lo mucho que te odio, o bien que te odie de tanto que te amo, ni yo misma soy capaz de comprenderlo. Pero ve entendiendo de una vez, soy complicada y tú no ayudas a que eso mejore.
Odio tu manera de ser, ¡realmente la detesto aun más que tu sonrisa!, Y es que no logro comprenderte. A veces actúas de una forma que me hace crear falsas ilusiones y otras demuestras con crueldad que no tengo razones para ilusionarme.
Por eso odio tu manera de ser.

«8. Tus labios»
Ay! estoy volviéndome realmente loca, si es que eso es posible ¡hablo con una hoja de Word como si realmente fueras tú!; de hecho lo hago ahora mismo, pero de algún modo debo sacar esto (y si te soy sincera, puedo jurar sin temor a equivocarme que mis amigas ya estan hartas de oirme hablar de ti).
Realmente odio tus labios, porque me hace sentir estúpida y pequeña. En realidad pisotea mi autoestima, ¿mis razones?, simples. Tus estúpidos labios, que no son normales para ser los de un chico, ¡son estresantes!
No quisiera y aún así lo hago, los miro y de pronto me encuentro escupiendo estupideces. No puedo evitarlo, los miro y digo lo primero que pasa por mi cabeza, entiendes lo que es eso ¡NO ME DEJAS PENSAR CON CLARIDAD!. 
Quisiera besarlos, supongo que serán suaves y dulces, realmente no tienes idea de lo mucho que detesto cuando me quedo estática y te observo mover la boca mientras hablas.
Es un claro: «bésalo» inconsciente por mi parte. Y es que… siento el irrefrenable impulso de llegar, estampar mis labios contra los tuyos, descubrir su sabor, saber que puedo hacerlo, que eres real y que esto no es un sueño. Nuevamente se va a la mierda todo lo demás, despierto y lo único que puedo hacer es observar. Observar tus labios, y nada más. Por eso los odio, porque no podré… sentirlos jamás.

«9. Tu silencio»
Realmente ya toque fondo. Ya ni sé de que escribir. Odio tu silencio porque me hace verte misterioso, lo odio porque me hace desear meterme a tu mente y descubrir lo que piensas, lo odio porque me dan ganas de buscar cualquier forma de escuchar tu voz.
Odio tu silencio porque mientras no hablas me pregunto mil cosas como: ¿Por qué no me hablas? ¿Te sientes incomodo con mi presencia? ¿No sabes que decirme?
Odio tu silencio porque ocasiona que mi mente vuele más halla de lo que tiene permitido.
Pero por sobre todo lo odio porque tu silencio es lo mismo que escucho cuando no estas.

««10 Tu atractivo»
¿Que si te odio?, ¿que si te amo? No sé, me ha costado diez cosas y aún no lo sé. Lo que si odio, es tu atractivo estúpido. ¿Por qué?  Pues porque es insoportable. Insoportable que andes por ahí, luciendo de esa manera, con todas las otras cosas que te cargas encima (que por si no te quedo claro ¡odio!) y que me hacen sentir estúpida, con ganas de golpearme la cabeza. Tus ojos, tu cuerpo, tu cabello, lo que sea. No debería ser siquiera justo que seas así. De todas las cosas que puedo odiar de ti, esta es la peor.
Me hace… sentir celos. Odio que alguien te mire como lo hago yo, que te rodeen y no sea yo. Es que quiero que me mires a mí, nada más. ¿Es tanto pedir? Patético, puede ser, pero no creo que sea demasiado. Pero vamos… yo... se que puedo llegar a ser posesiva, burdamente celosa, pero es culpa de ese aspecto tuyo. Odio que seas así, odio lo que provocas en mí. Es por eso que odio tu físico, el atractivo físico, entre más te miro más lo aborrezco. Entre más te miro, más me pierdo. Entre más te miro yo... más pequeña y estúpida me siento.

*********************************************

Y con esto termino mi lista de las cosas que odio/amo de ti, Ya no quiero hacerla creer, me parece que con esto es suficiente para que captes la idea de lo que provocas en mí. Y si no lo haces pues ven y pregúntamelo directamente que con gusto te explicare una a una.

martes, 26 de abril de 2011

Comprensión

Ultimamente quiero golpearme la cabeza contra todo lo que tenga enfrente, ultimamente me siento estupida por todo. Pero me negaba a aceptar la razón de esto.

Me es dificil creer que lo que sentia por ti era tan grande. Es decir, sabia que me gustabas, eso no podia negarlo porque me gustas y mucho. Pero es diferente, es diferente a las otras veces en que me ha gustado un chico, por lo general soy muy consiente de lo que siento.

Por alguna razón cada chico que me gustaba resultaba ser una joyita. Uno peor que el anterior, talvez es por eso que nunca me ha interesado intentar algo con ellos. Es decir, yo sabia a que atenerme, sabia perfectamente lo que me espera si me dejaba envolver por ellos...de cierta forma me mantenia a salvo dentro de una pequeña coraza que formaba a mi alrededor.

Pero, llegaste tu y pusiste mi mundo de cabeza. Antes no me importaba si esa persona me saludaba ahora es algo que necesito diariamente, antes no me preocupaba si esa persona estaba con alguien más ahora busco la forma de asegurarme de que no sea así, antes una sonrisa o un guiño de ojos solome hacian reir ahora iluminan mi día, antes no me importaba si me ignoraban ahora quiero morirme si eso pasa.

No entiendo, realmente no entiendo porque contigo tiene que ser tan diferente. Y es por eso que me costo aceptar la realidad. Yo podia decir que me gustabas de la misma forma en que puedo decir que me gusta Taylor Lautner, Tom Felton o David Henrie, pero poco a poco empezo a ser un gusto más fuerte. Y lo aceptaba, aceptaba que me gustabas más de lo normal, pero hasta ahi nomas. No queria que pasaras de gusto gusto.

Sin embargo eso no te importo. No!!!! que va a importarte, te importo muy poco que halla construido una gran muralla al rededor de mi corazón, te importo muy poco el que no quiesiera sentir lo que siento en estos momentos, te importo muy poco el que volviera a elevarme pensando mil y un cosas para que después mi caida fuera  brutal.

Porque yo se que cuando caiga, cuando me rinda, cuando me de cuenta de que no podre tener nada contigo...me dolera, me dolera en el alma. Ya que sera como caer en un avismo sin fondo.

La otra vez que pasaste de mi, talvez lo hisite sin querer, talvez por esas cosas de la vida no me viste, talvez simplemente no te importo que estubiera ahi...me di cuenta de que ya no hay forma de retroceder, ya no hay manera de volver atras. Ya estoy cagada y recien me di cuenta que ese simple gusto que sentia por ti evoluciono, se trasnformo, cambio, mejoro...no importa como lo llames, el resultado es el mismo. Me he enamorado de ti y ya no tiene caso que me lo siga negando.

domingo, 3 de abril de 2011

Ya no estas

Hoy se cumple un año de tu partida. Hoy se cumple un año desde que ya no estas. Aun me cuesta trabajo pensar que no te vere más. Aun hay mañanas en las que me levanto y olvido que te fuiste, olvido que no volveras.

Nunca pense que tu serias la primera en irte. Siempre crei que te tendría para mi.

No sabes la falta que haces, la falta que me haces. Lamento mucho el no haberte dicho todo aquello que queria decirte, lamaneto mucho no haber compartido más momentos contigo.

Pero lamentarme ahora no sirve de nada. Todo seguira igual.

Todavia recuerdo que cuando me entere pense que habia un error. Pense que me encontraba en una pesadilla, pero los días pasaban y no despertaba.

No puedo continuar. No me salen las palabras e intento no ponerme a llorar porque aun que halla pasado un año, sigo sin creer que esto sea real, sigo pensando que llamaras a las 6 de la mañana para saludar.

Me engaño a mi misma diciendo que en cualquier momento llamaras. Me engaño a mi misma negandome a pensar que muerta estas.

Pero yo se que por más que me mienta nada de eso es real. Se que la cruel realidad me golpeara en cuanto te vea en alguna fotografía o en un sueño quiza.

El vacio que siento en mi pecho no tiene comparación, me faltan tus consejos y abrazos, tus besos y regaños. Sencillamente me faltas tú.

Queria abuela, amada abuelita, no se que más agregar. Mi mente se queda en blanco y ya no quiero pensar, no quiero recordar porque el dolor volvera.

Pero quiero dejar claro que aun cuando no te veo puedo sentirte dandome animos todos los días,

Gracias por todo lo que me diste.

Te amo y nunca te olvidare.

miércoles, 30 de marzo de 2011

El Renacer del Alma de mi Corazón

"Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?"
 
  (Primer parrafo de la Rima XI de Gustavo Adolfo Becker)

Para Retomar mi blog decidi empezar con ese pequeño parrafo de mi poeta favorito Gustavo Adolfo Becker.


 
Hace tiempo que no escribo, mi musa o muso se habia tomado unas vacaciones por el Caribe y no quizo regresar hasta hace poco. Todo lo que escribia me salia forzado, no sentia que fuera producto de mi. Había dejado de entrar en ese estado de incociencia al que me metia cuando escribia, mi mano ya no se movia libremente por el papel, mi corazón ya no dictaba. Era mi mente la que hacía todo. Ordenaba a mi mamo moverse, ordenaba a mi cerebro a hilar frases.


 
Pero ahora puedo decir que las largas vacaciones de mi muso musa acabaron. Ahora tengo ganas de escribir, mi corazón se la pasa dictando, mi mano se mueve sola, todo vuelve a hacer como antes...pero, ahora yo soy la que no quiere escribir.


Cuando leo lo que escribo, siento que me faltan palabras para explicar lo que me pasa. Este nuevo sentimiento que va creciendo cada día más no me gusta. Me molesta sentir lo que siento porque se que en algun momento sentire que caígo al vacio. Odio sentir la caída, lo detesto y es por eso que detesto lo que siento y a la vez lo amo. Porque es gracias a eso que puedo volver a escribir, mis ideas vuelven y crecen, mis sueños duran más y mis fantasias son plasmadas en un papel.


Aun así odio esa sensación de nervios que tengo, odio ponerme estupida con su sola precencia, odio sonreir como estupida después de escuchar alguna tonteria de su parte, odio buscarlo cuando lo escucho cerca, odio tener la necesidad de verle. Odio muchas cosas que hago sin darme cuenta y odio aun más darme cuenta de lo que hago.


 
Me siento estupida, tonta, cojuda, webona aunque no tenga. Todo eso me siento cada vez que te vas pero mientras atrapas mi atención con tu precencia me siento feliz, alegre, soñadora, deseosa, emocionada, pierdo toda logica y digo cosas que normalmente no diria, me vuelvo más torpe de lo normal y no me importa.


Y esto es otra cosa que detesto. Detesto terminar hablando de ti, ultimamente mi único tema de conversación eres tú. Porque por primera vez quiero luchar por algo, quiero luchar por ti. Por más que yo se que mi timides no me dejara hacer nada, siento que debo hacerlo. Debo hacerlo si quiero lograr que tal vez tu y yo...


 
Creo que aquí debo finalizar, como ya dije antes, termine hablando de ti. La verdad no me molesta hablar de ti, me gusta hacerlo porque evoco tu recuerdo en mi mente. Creo que me vuelves una enferma, me dejas sin tema de conversación. Y muchas veces quiero gritar cuando te veo pero no lo hago porque seria raro y extraño, definitivamente si vas caminando y vez pasar a alguien que derrepente grita, pues obvio que pensaras que esa persona esta loca. Hasta aquí llegue, dejare esta entrada con estas lineas, saldre de la compu y seguro pensare en ti y en lo que me haces sentir, porque de cualquier forma tú eres la razón por la que vuelvo a escribir.